«Las niñas» J. R. Jiménez

LOS POETAS DE HOY  

                         LAS NIÑAS  
                (Del libro en prensa BESOS DE ORO)

Cuando llora la nieve postrera  
y el almendro se viste de flores,  
y al preludio de la Primavera  
entreabren los nuevos amores;  

   al epílogo azul del Invierno,  
que da el oro á las muertas campiñas,  
del quimérico alcázar eterno  
van bajando almas blancas de niñas....  

⁂  

La primera alborada de Mayo,  
con su fresca canción de rocío,  
apagando la llama del rayo,  
ha inundado de aromas el frío.....  

¡Que florezcan las niñas! ¡Ya ríe  
la sonata triunfal de la rosa!  
¡ya en las brisas del mundo deslíe  
el perfume de su alma amorosa!  

¡Que el Placer haga carne de niñas!  
Y las almas que alegran la calma  
del frescor de las verdes campiñas,  
á las carnes darán flor de alma....  

⁂  

Me embriagan las niñas..... Adoro  
sus mejillas de nardo y violeta,  
y en sus bucles de seda y de oro  
doy mi beso mejor de poeta.....  

Ellas son, sin saberlo, la Vida.....  
Florilegios de los sentimientos,  
en sus cálices albos, anida  
la bandada de los pensamientos.....  


Unas niñas creyéranse lirios,  
otras, cantos, colores y brisas....,  
y las hay que parecen martirios  
y las hay que parecen sonrisas.....  

Y sus frentes de perlas y espumas  
son simbólicas frentes....; en ellas  
hay á veces sollozos y brumas  
y otras veces suspiros y estrellas.....  

Me embriagan las niñas.... Semejan  
florecientes abismos.... Mi anhelo  
es besar las estelas que dejan  
cuando vuelven en paz hacia el cielo....  

⁂  

Me ha pedido una madre que cante  
la canción de las niñas.... ¡Quién fuera  
el cantor que á los sueños pudiera  
arrancar la canción más fragante!  

Yo no sé la canción de las niñas....  
sólo sé que al bajar de lo Eterno,  
ellas son en las verdes campiñas  
el epílogo azul del Invierno.....  

Sólo sé que son almas de rosas  
que bajaron del cielo cantando,  
que son blancas sus frentes radiosas  
y que pasan la vida soñando....  

Sólo sé que se mueren.... Y adoro  
sus mejillas de nardo y violeta,  
y en sus bucles de seda y de oro  
doy mi beso mejor de poeta.....  


                                    Juan R. Jiménez.
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