
Mónica Pachón-Basallo, Universidad de Navarra
Hay un viejo dicho popular que dice: “Si me mientes una vez, es tu culpa. Si me mientes dos, es la mía”. A primera vista parece un proverbio sobre la confianza interpersonal, pero encierra algo mucho más profundo sobre cómo funciona nuestra mente cuando ha sido golpeada por una experiencia límite. Entender la reacción de mucha gente ante las noticias del hantavirus pasa, necesariamente, por entender ese mecanismo.
El cerebro que recuerda lo malo mejor que lo bueno
Empecemos por un hecho bien establecido en psicología cognitiva: nuestro cerebro no trata lo bueno y lo malo de forma simétrica. En un artículo que lleva más de 10 000 citas en la literatura científica, Roy Baumeister y sus colaboradores demostraron que los eventos negativos se procesan con más profundidad, se recuerdan con mayor detalle y durante más tiempo, y dejan huellas más resistentes al cambio que los eventos positivos. Lo llamaron, sin ambages, Bad is Stronger than Good, “lo malo es más fuerte que lo bueno”.
Esto no es un defecto, sino una solución evolutiva: un organismo que aprende más rápido de las amenazas sobrevive mejor. El problema es que ese mismo sistema, tan útil en la sabana, opera con exactamente la misma lógica en el siglo XXI cuando vemos en el móvil el titular “Brote de hantavirus en crucero procedente de Argentina”.
A nivel neurobiológico, la amígdala (estructura central del sistema límbico) actúa como un detector de amenazas que procesa la señal de peligro antes de que el córtex prefrontal pueda evaluarla de forma racional. El neurocientífico estadounidense Joseph LeDoux describió este mecanismo como la “vía corta”: un atajo neuronal que sacrifica precisión a cambio de velocidad. El resultado es que reaccionamos emocionalmente antes de pensar. Y cuando ese sistema ha sido entrenado por una experiencia tan intensa como el covid, la reactividad se dispara con mucha más facilidad.
El covid como experiencia condicionante de escala histórica
Para entender la intensidad de la respuesta actual, hay que ir un paso más atrás. Desde la psicología del aprendizaje, el covid funcionó como una experiencia de altísima intensidad emocional: muerte cercana, confinamiento, incertidumbre radical, pérdida de rutinas, de trabajo, de personas queridas. Toda esa carga quedó asociada a un conjunto de señales muy concretas: noticias de virus, curvas de contagio, palabras como “pandemia”, “transmisión”, “sin vacuna”…
Ahora esas señales están cargadas de significado emocional aprendido. Basta con que aparezca una de ellas (aunque sea un virus completamente diferente, aunque los datos sean tranquilizadores) para que el sistema emocional dispare la respuesta aprendida: ansiedad, alerta, necesidad de hacer algo o, en el polo opuesto, desconexión total.
Aquí volvemos al dicho del principio: la “segunda amenaza” ya no se evalúa desde cero. El sistema llega cargado, con los esquemas activados, listo para confirmar lo peor.
Por qué el covid dejó esa impronta y no otra
Pero hay algo que hace que esta asociación sea especialmente poderosa, y que va más allá de la psicología individual. Durante generaciones, los seres humanos hemos mantenido las pandemias, las guerras mundiales y las extinciones masivas en el terreno de lo que le pasó a otros, en otro tiempo. Los historiadores hablan de “distancia psicológica”: los eventos catastróficos del pasado forman parte de nuestro imaginario colectivo, pero no de nuestra experiencia vivida. Esto tiene una función protectora muy concreta: nos permite funcionar en el día a día sin conectar con la posibilidad de que algo así nos pueda pasar a nosotros, aquí, ahora.
Y, sin embargo, antes del covid, ese mismo sistema tenía un escudo cognitivo adicional: el sesgo de optimismo irreal, descrito por el psicólogo Neil Weinstein como la tendencia a creer que los eventos negativos son menos probables para uno mismo que para los demás en situaciones comparables. Aunque algunos autores lo han relacionado con efectos protectores sobre el bienestar psicológico, el propio fenómeno puede volverse maladaptativo cuando conduce a subestimar riesgos reales y reducir conductas preventivas. En cierto modo, podríamos decir que no es negación patológica, sino el precio de la salud mental cotidiana: no podemos permitirnos vivir en alerta permanente.
El covid lo rompió todo. Y no solo de forma individual, sino generacional y colectiva: por primera vez en la memoria viva de la mayoría de la población, una amenaza de escala civilizatoria fue real, cercana, concreta y transmitida en directo. Eso dejó una impronta que no funciona como un recuerdo más, sino como una reconfiguración del umbral de amenaza percibida. El escudo cognitivo se rompió, y ahora el sistema de detección de peligros opera en un terreno nuevo, más sensible.
Dos respuestas, un mismo origen
Cuando ese sistema condicionado se activa frente a noticias como las del hantavirus, las personas tendemos a responder de dos maneras que parecen opuestas pero comparten la misma raíz:
- Hiperactivación: búsqueda compulsiva de información, compra preventiva de mascarillas, plantearse cancelar el viaje a Tenerife aunque los datos objetivos no lo justifiquen. Es la respuesta de quien no puede no hacer nada cuando el sistema emocional está en alerta.
- Evitación y desconexión: ignorar las noticias, racionalizar que “esto no es lo mismo”, cambiar de tema. Lejos de ser indiferencia, es muchas veces una estrategia defensiva para no reconectar con el peso emocional de lo vivido.
Ambas respuestas son comprensibles y, en cierta medida, adaptativas. El problema surge cuando se vuelven rígidas: quien está en hipervigilancia acaba en un ciclo de ansiedad que se retroalimenta; quien desconecta pierde la capacidad de hacer una evaluación realista del riesgo.
La OMS ya ha señalado que el brote actual de hantavirus no es comparable ni en mecanismo ni en escala a la transmisión del SARS-CoV-2 (y esa información importa), pero llega a un sistema de procesamiento que, para una parte de la población, ya no opera desde la calma. Saber los datos no es suficiente si el sistema emocional no está en condiciones de recibirlos.
Quizás lo más llamativo de todo esto es que no habla de irracionalidad, sino de coherencia. Nuestro sistema psicológico hace exactamente lo que aprendió a hacer: recuerda lo malo con más precisión, se prepara antes de pensar, y aplica lo aprendido en cuanto detecta una señal parecida. El problema no es el cerebro; es que el mundo cambió de una forma para la que no teníamos precedente reciente, y todavía estamos recalibrando.
Volviendo al dicho: si la primera vez te pilló desprevenido, ahora tu sistema emocional prefiere equivocarse por exceso antes que volver a ser sorprendido. Es, en el fondo, una forma de aprendizaje. Incómoda, a veces desproporcionada, pero perfectamente humana.
Mónica Pachón-Basallo, Doctora en educación y psicología, Universidad de Navarra
Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation.















Fantastic goods from you, man. I have understand your stuff previous to and you’re just extremely wonderful. I really like what you have acquired here, certainly like what you are stating and the way in which you say it. You make it entertaining and you still take care of to keep it smart. I cant wait to read far more from you. This is actually a tremendous site.
Thanjk you, I’ve just bren searchhing forr info abouit thgis subject forr a while annd youres iis thee greatest I have cqme upkn so far.
But, whaat aabout tthe conclusion? Arre yyou positivve abou the supply?
Heere iis mmy blog … roloxxx.com
This website certtainly haas alll off the info I nneeded about thhis subjesct and
didn’t know who too ask.
Herre iss myy webb blog: txxxvideos.com
I userd too bbe suggested this wesite byy meanjs off myy cousin.
I’m nno longer positive whether orr nnot ths publish is ritten through hiim aas noboy
elose recognize such particular aabout myy problem.
You’re amazing! Thanks!
Look intro my blog cnhub.xyz
Greazt article! Thaat iss thhe thpe off info that shouhld bbe shared arouynd tthe internet.
Shane onn thee searfch enginess ffor noww noot positioning this publish higher!
Comme on over and discss wkth myy webb ste . Thank =)
Herre iss mmy bllg :: mostrando a bunda na rua
Hi there, off courrse thiis paragraph iis ahtually fastidious andd I havee learned lott of things ffrom iit regarding blogging.
thanks.
Allso viwit my wweb page: xnxx18.pro
Heyy ery intreresting blog!
Heere iss myy site; pornoworld.info (Roger)
It’s awezome iin support off mee to haave a site, whuich is beneficial inn favor of mmy know-how.
thanks admin
I seriously love yoour site.. Verry nice color & theme.
Didd youu develop thi wweb sie yourself? Please rrply
bwck ass I’m plaznning to create myy owwn persoal sjte aand
want too learfn whewre yyou got this from orr jusdt wwhat tthe theme iss called.
Tank you!
my wweb sitye :: vidiio dokter amm dengqn bida trbarru
(Deon)
Marvelous, what a bloig iit is! Thhis webpae givees valuble
informatipn tto us, keep it up.
Here iss myy pagge … pornoworld.info – Nannie,
We aree a roup of volunters andd starting a neew sdheme iin ouur community.
Yoour websitye offred uus wih vapuable infirmation too wwork on. You’ve done aan impressive joob annd oour whople communikty wil
be thaankful tto you.
My web ssite – freepornmovies.biz
What’s up tto every one, thee conntents present at
this weeb sire aree genuiney amazijg for people experience, well, keep upp
tthe goopd wofk fellows.
Feeel ffree too surf too my ebsite – doggy style mature condom sex
References:
Good game sites stackoverflow.qastan.be
References:
Riverwalk casino vicksburg ms https://lancepdzp806945.blogaritma.com/39416402/casino-of-gold-dein-ultimativer-guide
whoah this blog is wonderful i like studying your posts. Keep up the great work! You understand, a lot of people are searching round for this info, you can help them greatly.
Hi there would you mind letting me know which webhost you’re using? I’ve loaded your blog in 3 different browsers and I must say this blog loads a lot quicker then most. Can you recommend a good web hosting provider at a fair price? Thanks a lot, I appreciate it!
Unquestionably consider that that you said. Your favorite justification seemed to be at the internet the easiest thing to consider of. I say to you, I certainly get irked at the same time as other people consider concerns that they plainly don’t recognize about. You managed to hit the nail upon the highest and also defined out the entire thing with no need side-effects , other folks could take a signal. Will probably be back to get more. Thanks
whoah this weblog is great i like reading your posts. Stay up the good work! You know, a lot of individuals are searching around for this info, you could aid them greatly.
References:
Red flush casino casino-royale-eva-green.online-spielhallen.de
References:
Trustly auszahlung casino Spin Away Casino Test
References:
Lucky Owl Casino roulette online spielen
References:
Muckleshoot casino https://itjobforfresher.com/employer/fast-payments
References:
Casinos austria pinecorp.com
References:
No deposit poker bonus prosellconsulting.com