El alfa y el omega para la Revolución en Soledad Gustavo

Eduardo Montagut

La destacada escritora y periodista Soledad Gustavo publicó un breve artículo en el Almanaque de La Revista Blanca del año 1903 donde reflexionaba sobre el sentido revolucionario de los anarquistas, “alfa y omega” de la revolución, y que queremos comentar en este breve apunte.

Para nuestra protagonista era cierta la premisa de que cada cual llevaba dentro de uno mismo un anarquista porque hasta la persona más inofensiva se rebelaba contra la mejor injusticia y desobedecía las leyes que generaban obstáculos, y hasta se revolvía contra los causantes de un daño o agravio, tuvieran autoridad o no. Hasta los “amantes cristianos” más morales, hasta según el concepto que establecía la Iglesia Católica, y más respetuosos con todo tipo de preceptos, lo burlaban todo si se ponían trabas a la satisfacción de sus esperanzas y deseos.

De todo eso se deducía que el hombre, por muy reaccionario que fuese, aceptaba solamente en principio la tutela que le sujetaba, antes por la fuerza y después por el atavismo.

Así pues, Soledad Gustavo, exponía que, en realidad, los anarquistas no pretendían nada imposible cuando anunciaban que aspiraban a transformar la sociedad. Era como seguir el curso natural, como el de las aguas de un río que avanzan hacia la desembocadura. Los anarquistas tenían que trabajar en las conciencias. El amor, las ilusiones, las dichas, los “horizontes infinitos del pensamiento” nada serían sin la esperanza que hacía que la humanidad pudiera alcanzar un día la formación de una sociedad en la que todos los seres fueran felices por ser libres, sanos y porque vivirían conforme a lo que su naturaleza les exigiese. Ese era, en conclusión, el trabajo de los anarquistas, los representantes del “alfa y omega” de la revolución.

  • Related Posts

    Colombine contra la guerra

    Eduardo Montagut Colombine (Carmen de Burgos) conoció bien la guerra. Tras el Desastre del Barranco del Lobo, decidió ir a Marruecos a conocer la realidad de cerca. Fue corresponsal de guerra de El Heraldo de Málaga dejando unas crónicas de un enorme…

    La construcción fictiva de un personaje real. El ejemplo del Marqués del Duero en las obras galdosianas

    Domingo César Ayala, Universidad de Jaén      Resumen: Los Episodios Nacionales suponen, además de la obra más ambiciosa de su autor, un espejo ficcionado de la realidad contemporánea de todo el siglo XIX con difícil parangón en la literatura europea.…

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    ARTÍCULOS

    Sobre la cuestión de Gaza y la “provincialización de Europa”

    Sobre la cuestión de Gaza y la “provincialización de Europa”

    La muerte de Valle-Inclán: cuando el esperpento cerró los ojos

    La muerte de Valle-Inclán: cuando el esperpento cerró los ojos

    Benito Pérez Galdós, un gigante de las letras en su aniversario

    Benito Pérez Galdós, un gigante de las letras en su aniversario

    Galdós en el mitin del Jai-Alai el primero de mayo de 1910

    Galdós en el mitin del Jai-Alai el primero de mayo de 1910

    España, país de emigración

    España, país de emigración

    La Putinada, Cultura rusa bajo la sombra de la guerra

    La Putinada, Cultura rusa bajo la sombra de la guerra

    ¿Es lo mismo decir ‘Feliz Navidad’ que ‘Felices Pascuas’?

    ¿Es lo mismo decir ‘Feliz Navidad’ que ‘Felices Pascuas’?

    Fernando de los Ríos sobre Galdós en 1926: català/español

    Fernando de los Ríos sobre Galdós en 1926: català/español

    Pasteur entre los trabajadores cordobeses en 1923

    Pasteur entre los trabajadores cordobeses en 1923

    Reseña del volumen 37 de Isidora. Revista de estudios galdosianos

    Reseña del volumen 37 de Isidora. Revista de estudios galdosianos

    Encuentro con Saïd Benabdelouahad en la Universidad Hassan I de Settat

    Encuentro con Saïd Benabdelouahad en la Universidad Hassan I de Settat

    Benito Pérez Galdós y el billete de 1000 pesetas

    Benito Pérez Galdós y el billete de 1000 pesetas