Pardo Bazán y lo ominoso

Félix Recio, Psicoanalista y Profesor Universidad Complutense

Emilia Pardo Bazán, no escribió solo novelas, narraciones cortas, teatro, periodismo………escribió también numerosos cuentos. Estos tratan diferentes temas: el atraso social y la discriminación de la mujer, la lección moral, el enfoque naturalista dado que la fuerza de la vida aparecerá como erosión de los ideales; otros cuentos tendrán un carácter fantástico, situándose algunos en lo siniestro u ominoso. Son algunos de estos cuentos los que, de forma prioritaria, vamos a abordar aquí, aquellos donde algo que debía permanecer oculto se manifiesta, provocando, en su caso, el horror o la angustia. Esta idea, de la manifestación de lo oculto es el eje o guía de nuestra lectura, anuda el naturalismo de la autora con la concepción freudiana de lo siniestro. No hacemos una lectura sistemática de todos los cuentos que pueden ser leídos con este criterio, leemos solo, una muestra de ellos.

En “Las medias rojas”, el atraso social se asocia a la violencia contra la mujer: un padre viudo golpea a su hija marcándole la cara porque en lugar de ir descalza y sin medias se compró unas medias rojas. Al golpear y señalar la cara destruye la belleza de la hija y las expectativas que está tenia de una vida diferente, lejos del padre y del atraso del lugar. En el acto brutal del padre se manifiesta su egoísmo, más allá de las medias está el intento del padre de retener a su hija para no perder sus cuidados. Su egoísmo sale a la luz por medio de su pulsión destructiva. En otros cuentos, la pulsión desatada recibirá su castigo, teniendo el relato una lección moral: un Don Juan que asedia a las mujeres casadas es el protagonista del cuento  “El pajarraco”,  el Don Juan acabará emplumado. Castigo en este cuento y redención en “La paloma negra”, pues se produce la redención de una mujer de mala vida.

Los ideales no son solo la aspiración a lo mejor, pueden funcionar como ilusión, como encubrimiento de lo que debe permanecer en la sombra en “La moneda del mundo”, la moneda que se creía de oro era solo plomo. Loa amigos pagan al protagonista con una moneda falsa, los amigos, a la hora de pagar, no eran tales. En “El fondo del alma”, Cesáreo está enamorado de Candelita. La ama, pero un accidente donde los dos pueden morir ahogados, confrontará el ideal con la fuerza de la vida. Apunto de ahogarse Cesáreo pensará: “moriremos juntos” para traicionar inmediatamente  ese pensamiento, separarse de los brazos de Candelita y salir, solo él, a flote : “una reacción del instinto; ciegamente, sin saber cómo, rechazó aquel cuerpo adherido al suyo”,  Cesáreo, al ponerse a salvo  sin Carmelita “no comprendía, chilló desvariando”. En varios cuentos de Pardo Bazán los personajes están tocados por la culpa, la melancolía, el desvarío. El cuento “El fondo del alma”, tiene un aliento trágico, pues se traiciona lo que se quiere, lo que no se quiere traicionar pues la vida empuja a ello, anulando lo que se pensaba e imponiéndose al sujeto. En el final del cuento, Candelita “iba rio abajo, hacia el gran mar del olvido”

Freud tomará de Schelling  la definición de lo siniestro u ominoso, para el filosofo alemán “se denomina  Unheimlich  todo lo que debiendo permanecer secreto, oculto… no obstante, se ha manifestado” Freud, en su texto “Lo siniestro”, señaló lo familiar, hogareño del término “heim”  en el Unheimlich, añadiendo “el vinculo con la represión ilumina la definición de Schelling”, pues lo siniestro es lo familiar que debiendo permanecer oculto, a causa de la represión, sin embargo, retorna y se manifiesta. Esa manifestación de lo familiar provoca angustia.

En el cuento “El vampiro”, un anciano se casa con una niña, no busca una relación sexual sino el cuidado de esta. La niña tomará a su marido anciano como a un padre al que hay que atender y cuidar. El anciano absorberá la lozanía y la juventud de la esposa, mientras esta adquiere los males y achaques del marido. La niña muere y el anciano se dispone a contraer un nuevo matrimonio. Relato fantástico, donde el carácter vampírico, que debía quedar oculto, en la relación matrimonial, se ha manifestado pues el anciano se apropia de la salud de su esposa provocándole la muerte. “El vampiro”, no bebe la sangre sino la juventud  y salud de su joven esposa.

En “El espectro”, el protagonista afirma “todos somos desequilibrados”, definiéndose a si mismo en esa inclusión. Mató a su madre de un disparo al confundirla, en la noche, con un gato blanco al que aborrecía.  Desde entonces la visión de un gato blanco provoca su angustia pues la madre muerta retorna, a pesar de la represión, bajo la figura del gato blanco angustiante. Lo que sucedió hace tiempo se actualiza provocando la angustia del protagonista, En este cuento, el suceso ocurrido tiene un carácter traumático, lo sucedido “vuelve” a suceder pues los gatos blancos evocan el fatal disparo.

En el relato “La borgoñona”, una joven muy piadosa se enamora de un penitente que va predicando la palabra divina por los caminos. La joven, abandonará su hogar para seguir los mismos pasos y predicar, ella sola, por diferentes lugares. Volverá a encontrar al penitente al que ama, pero este se ha transformado, ahora es un estudiante rodeado de cosas lujosas. El penitente-estudiante buscará un encuentro sexual con la joven pero ella huye. Será informada que el penitente al que ama y con el que ha coincidido ya había muerto. Pardo Bazán, ha escrito un cuento donde se confunde la realidad y la fantasia, el sueño y lo diurno.  Se produce en el relato un encuentro imposible pues el objeto de amor bajo la figura del estudiante ya estaba muerto. Encuentro doblemente imposible, no solo porque el amado no estaba vivo, sino porque el encuentro sexual que el estudiante pretende provoca la angustia y la huida de la joven. Este cuento, por su carácter, podría tomarse como un sueño de la protagonista, un sueño como deseo realizado en su propia imposibilidad, muestra una cara oculta que pone en cuestión la castidad y la pobreza como ideales a los que se adhiere la joven, acompañado de la angustia ante la sexualidad.

Un tema recurrente, sobre lo siniestro, es el tema del doble.   Freud en su estudio sobre lo siniestro   abordó el tema del doble en el análisis del cuento “El arenero” de Eta Hoffmann; Otto Rank investigó este tema con anterioridad en su libro “El doble”, centrándose no solo en la literatura, sino también en los mitos y la antropología. Si la figura del doble en un principio era bienhechora, una permanencia ante la muerte, cambió su sino para convertirse en una figura amenazante. El doble en la literatura lo analiza Rank como el reflejo de la imagen en el espejo y como la sombra del propio cuerpo. Imagen y sombra de las que se puede carecer o que pueden adquirir su propia autonomía. El doble anuncia la propia muerte.

En el cuento “La mascara”, Jenaro es un joven amante de los placeres, del lujo, del desenfreno. En un baile de mascaras queda seducido por una figura femenina ataviada con el lujo con el que Jenaro se identifica. Esa figura a la que el protagonista llama “La locura” se quitará el antifaz provocando el horror y la angustia. “La locura” de Jenaro se muestra como lo que es, el anuncio de su propia muerte.

En “El amor asesinado”, aparece un tema recurrente en la literatura sobre el doble, pues tratar de librarse de esa figura amenazante matándolo provoca la muerte de quien lo logra, dado que el doble es uno mismo desdoblado. Así, en el cuento de Maupassant  “El horla” o en el film expresionista “El estudiante de Praga”, donde el protagonista dispara sobre su propia imagen en el espejo muriendo en el momento. Este film motivó la investigación de Otto Rank sobre el tema. En el cuento de Pardo Bazán, el protagonista asesina al amor que angustia provocando la muerte propia.

En “La calavera”, el protagonista tiene una calavera colocada en un zócalo de su habitación a la manera de adorno. Es una calavera parlante que se dedica a controlar, recriminar y fustigar al protagonista como si fuera su propio superyó exteriorizado. Decide deshacerse de la calavera, tirarla, pero todo será inútil, siendo la calavera exterior a él, está sin embargo en él. En la cama, fustigado por la calavera, cuando le preguntan por el destino de esta “señala su propia frente”. Lo exterior era interior.

Tanto en los cuentos “El fantasma” como en “Por otro” se encuentran variaciones sobre el tema del doble. En “En el fantasma”, Leonor tiene relaciones con el espectro o imagen de un tal Cazalla, ajeno a esas relaciones espectrales. La enajenación mental de la protagonista  hace que el doble sea una quimera amorosa. En “Por otro”, Jacobo será tomado por otro pues ocupará el lugar de un ajusticiado, acabará creyéndose que es el otro, como también lo creerá la pareja del que dieron muerte. Es interesante como finaliza el cuento, “Jacobo siempre fue otro, hasta en el amor”.   

En “El palacio frio”, Basilio, joven rey, “quiere el bien pero no sabe dónde encontrarlo”. La consecuencia de no encontrar el bien será el frio del palacio, el frio se hará intenso, inclemente. El joven rey descubrirá que el frio lo siente él, pero no todas las demás personas que viven en el palacio. Es un procedimiento que se reitera en otros cuentos de Pardo Bazán, lo que sucede en el interior de un sujeto se manifiesta en algún elemento exterior.

En el cuento “El pozo de la vida”, un camellero encuentra un pozo en el desierto y se acerca sediento para beber, pero el agua del pozo en lugar de ser fresca y gustosa es amarga y desagradable. Otros viajeros se acercan al pozo y encuentran el agua fría y apetecible. El camellero volverá a beber y cada vez el agua será mas amarga y turbia. Al final, subido al brocal del pozo se precipitará al fondo.

En ambos cuentos, “El palacio frio” y “El pozo de la vida”, lo que sucede en el interior del príncipe y del camellero se proyecta y se refleja en el exterior, su interioridad se desdobla siendo el frio del palacio y el agua amarga del pozo maneras de metaforizar un conflicto de los personajes. Cuentos que se inscriben en la temática del doble, no tomando a este por un semejante, sino por la materialidad del frio y el amargor. Encarnación o proyección negativa siendo lo que amarga del agua el anuncio de la muerte del camellero.

Aparte de esa encarnación de lo siniestro por medio del doble que el propio Freud analizó de forma pormenorizada en su análisis del cuento de Eta Hoffmann, Freud abordó otras variantes de lo siniestro: El retorno involuntario a un mismo lugar, repetición involuntaria que trae lo nefasto e ineludible. El animismo, la magia y los encantamientos, la omnipotencia de pensamiento, las repeticiones no intencionadas, el mal de ojo, los augurios que se cumplen, los miembros separados, los enterramientos de personas vivas, la indistinción entre lo vivo y lo muerto…….Estos elementos están presentes en los cuentos de Pardo Bazán, no solo porque estos temas abundaron en la literatura del siglo XIX, sino también porque forman parte de la cultura popular, de la literatura oral de la Galicia de la Santa Compaña y de los relatos de aparecidos.

El mal de ojo como variante de lo siniestro, se recoge en un cuento de Pardo Bazán con el mismo título: En una fiesta aparece un hombre no invitado que provoca el terror entre los presentes: “eran su andar y su actitud algo que recordaba involuntariamente al insecto sombrío que al morir la luz sale de su guarida”. Todos los invitados huyen horrorizados “se huía del que hace el mal de ojo, del que trae consigo la negra sombra”.

En “El sino”, un funesto augurio recayó sobre un joven, El augurio se cumplirá pues el mar “boca insaciable” le tragará. “Una ofrenda al mar por una oscura culpa”. El mar ominoso, realizará el fatal designio. El joven pagará su oscura culpa con su muerte, la culpa llevada hasta el sacrificio y la inmolación. El mar como metáfora de aquello que,  de forma inclemente, exige el cumplimiento del destino. No sabemos nada de la culpa, solo que es “oscura”. Pardo Bazán, establece las líneas de un relato trágico.

En el cuento “El ruido”, un poeta necesita el silencio para componer sus versos, se desplaza del centro de la ciudad hacia las afueras en busca del silencio, otros ruidos diferentes surgiran en su cambio de residencia.  El poeta se irá al campo, pero será inútil, los ruidos persisten aunque sean distintos. No encontrará el silencio que requiere la composición de sus versos. El poeta muere y después de tantos desplazamientos el ataúd será su nueva morada. Piensa estando enterrado, que encontró al fin  el silencio,  pero comienza a escuchar como los gusanos hacen ruido al comerse su propio cuerpo putrefacto.  En este cuento se produce no solo un enterramiento de una persona viva, sino la indistinción entre la vida y la muerte, produciendo horror. Freud, dice “lo siniestro se da, fácilmente y frecuentemente, cuando se desvanecen los límites entre fantasía y realidad. Cuando lo que habíamos tenido por fantástico aparece ante nosotros como real”. El poeta busca la vida muerta del absoluto silencio; en el ataúd prosigue la vida para un poeta que aunque muerto no acaba de morir.     

En “La resucitada” una mujer amortajada abandona el sepulcro y vuelve al hogar. Genera el horror de los suyos, el marido le dirá “donde te fuiste, no se retorna”. La amortajada decide abandonar el hogar y volver a la sepultura. Ni viva para los vivos, ni muerta para la muerte, si no hay sitio en el hogar y entre los suyos, el sepulcro acoge y protege.

Freud hace referencia a la catalepsia y a las fantasías de enterrar a personas vivas, “pero el psicoanálisis nos ha enseñado que esta terrible fantasía solo es transformación de otra que en su origen nada tiene de espantoso, sino que, por el contrario, se apoyaba en cierta voluptuosidad: la fantasía de vivir en el vientre materno”.

En “La casa del sueño”, el protagonista está sumido en la inacción, la tristeza, la melancolía. Ante los reveses de la vida solo le queda el recuerdo melancólico de una casa en el campo, en su infancia. Idealizado el objeto perdido, el protagonista tratará de recuperar aquella casa, el hogar feliz. No recuerda donde se ubicaba aquella casa, desconoce su localización, no tiene nada que pudiera indicar donde se encuentra la casa. Por un azar, leerá una carta del padre, donde se describe su localización, al leer la carta para el protagonista es “como si se hubiera abierto un ataúd”. La casa anhelada, perdida, aparece asociada a la muerte. El protagonista irá a ver la casa. Encontrará un erial, los árboles talados, la casa derruida. El sueño de la casa se desvanece. El anhelo imposible y la melancolía perduran.   

En estos cuentos, Pardo Bazán entronca con la temática del doble y lo siniestro, al igual que otros autores del siglo XIX: Eta Hoffmann, Von Chamisso, Dostoievski, Maupassant, Alan Poe, Oscar Wilde,  Maturin……… y además recoge la temática de  la tradición oral gallega: almas en pena, muertos insepultos, la ligera frontera entre la vida y la muerte, con personajes aquejados de niebla y melancolía….. Trenzando en sus cuentos, lo más local de la literatura oral con los temas similares de la literatura universal.   

BIBLIOGRAFIA.

Freud, Sigmund, “Lo siniestro”, en Obras Completas. Biblioteca Nueva, múltiples ediciones.

Freud, Sigmund, “Lo ominoso”, en Obras Completas. Editorial Amorrortu, Argentina 1976

Pardo Bazán, Emilia; Obras Completas, dos volúmenes. Aguilar 1947   

Rank, Otto; “El doble” JCE ediciones, Argentina 2004                        

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