
José Peña, Escritor y catedrático de Derecho Constitucional
Que don Benito es un personaje clave en su interpretación de la llamada Revolución Gloriosa es una verdad inconcusa que dirían los tomistas. Todos los protagonistas del sexenio encuentran en el escritor canario el fiel retrato de una época fundamental en la historia española. La cuarta serie de los Episodios Nacionales está prácticamente dedicado a la época. De la revolución de Julio al destronamiento de Isabel II, la de los Tristes Destinos, se ocupa en la primera parte de la serie que completa de forma magistral con una serie final que incluye y repasa los grandes hitos de la revolución gloriosa: Las Constituyentes del 69, la traída de Amadeo, la primera República, su triste final y la restauración. No es casualidad que con el Episodio dedicado a Cánovas cierre ese capítulo fundamental de la literatura y la historia española que son los Episodios Nacionales.138
Y como es frecuente en los grandes giros históricos que dan los pueblos maduros, el sexenio democrático se inicia con una confrontación bélica en la que se enfrentan el pasado con el anunciando futuro. Un mundo que está agotado con otro que se abre a una maravillosa utopía. Fue en las afueras de Córdoba donde chocaron ambas concepciones, una modesta ciudad en que se enfrentan el ayer y un añorado mañana que nunca llego a realizarse del todo. Por eso me parece prudente iniciar esta reflexión sobre el mundo en el que vivió, lucho y gozo don Benito Pérez Galdós, poniendo sobre el tapete la batalla de Alcolea, que recientemente es considerada para muchos historiadores como una simple algarada militar pero que realmente fue el punto de partida en el orden práctico del triunfo de la revolución.
















