
Eduardo Montagut
El fruto del granado tiene unas características que le han dotado de un acusado simbolismo. Tiene una forma globosa, con una corteza de amarillo rojizo, y que encierra un con junto de granos encarnados y jugosos, entre dulces y agridulces.
Al parecer, el granado nació de la sangre vertida durante la castración de Agditis por parte de los dioses, convirtiéndose en Cibeles, según un mito frigio.
La granada era sagrada para Hades. Secuestró a Perséfone, la hija de la diosa Deméter, y la llevó a la tierra de los muertos. Cuando Deméter, afligida, se negó a dar el fruto a la tierra, Zeus intervino y accedió a que Perséfone regresara con su madre, pero Hades entregó a la doncella una pepita de granada, lo que significaba que debía pasar con él una parte de año como su esposa y Reina de los Muertos. La granada simboliza la fecundidad y la posteridad numerosa por esa infinidad de granos o pepitas que contiene. Estaba dedicada a Hera y a Afrodita. Además, los griegos asociaban la granada al retorno o renacimiento de la vida, en relación con el mito que hemos indicado de Perséfone. Las pepitas de la granada simbolizan la renovación eterna de la vida del mundo en la que el iniciado puede participar, por lo que este fruto fue muy común en distintos Misterios, como los Eleusinos o en el Festival fálico de las Dionisias en honor de Dioniso. Hubo ritos donde el iniciado solamente podía comer las pepitas de la grana da, mientras que en otros estaba terminantemente prohibido. Para el cristianismo, por su parte, es un símbolo del amor sin límites de Dios.

En masonería la granada puede aparecer abierta como símbolo de la multiplicidad, de la fecundidad y de la unidad dentro de la diversidad de toda creación, precisamente por las características de esta fruta. En grupos de tres se colocan sobre las columnas que dan entrada al templo, aunque, en ocasiones se sustituyen por dos esferas, una celeste y otra terrestre. Que se coloquen las granadas en la entrada simboliza que la masonería está formada por la diversidad de muchos miembros, pero en su unidad.















