
Eduardo Montagut
El Grande Oriente Español se interesó por el Masonic National Memorial del presidente Washington en su Boletín del 10 de enero de 1932. En el mismo se informaba que los Estados Unidos se aprestaban a conmemorar durante el año 1932 el segundo centenario del presidente, ya que nació en 1732.
Todas las Grandes Logias y todos los francmasones norteamericanos, “en perfecta unión” iban a elevar a la memoria de “este gran ciudadano e ilustre masón” un monumento que sería el más grandioso templo masónico que hubiera existido.
La piedra angular fue colocada el primero de noviembre de 1923 en presencia de unos cien mil masones llegados de todas partes del mundo. El Masonic National Memorial estaba enclavado en sobre la Shooter’s Hill, en la parte oeste de Virginia, entre la ciudad de Washington y Mount Vernon, que es donde nació el presidente.
Toda la comarca y la zona evocaba su memoria porque en distintos lugares y poblaciones había desarrollado su actividad.

El Memorial iba a albergar la logia Washington-Alexandre, número 22, que el presidió como venerable maestro en 1788. Una parte de los muebles que poseyó, el sillón de la Veneratura y su retrato original en profano se iban a trasladar al templo, También se iba a exponer el mandil que empleó, los útiles masónicos de que se servía y una colección de recuerdos y que podían interesar no sólo a los masones sino también a los profanos.
Al parecer, el coste total de la obra ascendía a cuatro millones de dólares, aportados por los francmasones norteamericanos.
El día 9 de mayo comenzaría una semana de fiestas masónicas, y se esperaba una masiva asistencia.















