

Eduardo Montagut
El socialismo español realizó en las primeras décadas del siglo XX un gran esfuerzo formativo a través de El Socialista, no sólo por sus artículos de opinión, sino, sobre todo, por la venta y distribución de obras fundamentales del movimiento obrero, de la política y de la cultura en general. Además, desde el periódico se recomendaban lecturas fundamentales. Nosotros nos hemos preocupado de estas cuestiones en distintos artículos y existe algún libro sobre la labor cultural socialista, pero falta una monografía sobre esta cuestión que siempre hemos creído fundamental porque tiene, además una dimensión actual importante y con miras hacia el futuro, esto es, la necesidad de formarse, de estudiar, de tener conocimientos en íntima relación con el compromiso.
En este apunte nos hacemos eco de la reflexión que se hizo desde El Socialista en el mes de enero de 1926 (número del primero de enero) sobre la labor realizada el año anterior en relación la difusión de libros y folletos desde el diario.
El periódico realizaba un servicio que era el de la librería, que facilitaba no sólo los “libros de fondo del Partido”, sino cuantos se le pedían.
Al cabo del año salían de la Administración de la publicación miles de libros y folletos. En el periódico se sentían muy orgullosos de este servicio porque la mayoría de la clientela estaba constituida por trabajadores manuales. Era muy gratificante para quienes abrigaban la convicción de que los obreros necesitaban capacitarse para cumplir sus fines históricos, es decir, la lucha por la emancipación.
Así pues, en el mes de diciembre de 1925 se habían servido fuera de Madrid 243 paquetes de libros y folletos, aparte de los servicios en la capital, también muy numerosos.
“La voluntad de realizar la obra existe. Y los medios de ponerla en práctica: acabaremos por reunirlos en la medida necesaria”














