¿Por qué Canarias no cabe en un tópico?

Rosa Amor del Olmo

Durante siglos, Canarias fue dibujada desde lejos: una geografía de postal, un paraíso prometido, un lugar donde los continentes se dan la mano sin tocarse. Desde dentro, sin embargo, el archipiélago ha sido siempre otra cosa: un territorio en tensión, mitad refugio, mitad frontera. Esa dualidad —ser dentro y fuera a la vez— es lo que explica que tantos escritores canarios escriban con un pie en el volcán y otro en la orilla.

Canarias no es un decorado. Es una forma de pensar la distancia.

Banco de imágenes: Pixabay

La distancia que nos separa del continente, la que impone el tiempo cuando las noticias llegan siempre después, y la que se siente en el corazón de quien vive sabiendo que su horizonte es mar por los cuatro costados. Esa condición de frontera —que otros países buscan en laboratorios de identidad— aquí viene de serie. El canario sabe lo que significa mirar hacia Europa con la misma intensidad con la que sueña con América o África.

La cultura insular ha aprendido a sobrevivir en ese vaivén. Galdós lo intuyó en el siglo XIX: Madrid fue su escenario, pero la mirada que ordenaba su novela era atlántica, no castellana. De ahí su mezcla única de compasión y crítica, de lucidez y ternura. Más tarde, autores como Viera y Clavijo, Pedro García Cabrera o Luis Feria entendieron que escribir desde una isla es escribir contra la soledad, convertir la periferia en centro.

Sin embargo, fuera de Canarias persiste la tentación de reducirlo todo a palmeras y sol. Quizá porque el turismo necesita una estética plana, sin contradicciones. Pero el paisaje canario no es amable: es un espacio de erosión y resistencia, de luz violenta y piedra negra. No hay en Europa otra modernidad tan áspera y a la vez tan espiritual como la que se respira en estas islas volcánicas. Aquí el mar no refresca, hiere; el viento no acaricia, pule. Y esa rudeza es también belleza.

Canarias es, en el fondo, una metáfora de lo que somos los contemporáneos: habitantes de una orilla, conectados a todo y a la vez solos frente al horizonte. La lección insular consiste en no huir del aislamiento, sino transformarlo en mirada.

Foto: Tho-Ge

Cuando uno camina por los llanos de Timanfaya, por los acantilados de La Gomera o por las playas negras del norte de Tenerife, siente que el mundo no está hecho para el ruido, sino para la escucha. Quizá por eso tantos poetas y pensadores canarios escribieron en voz baja: porque aquí la palabra tiene que competir con el viento y con el mar.

Canarias no cabe en un tópico, porque es el lugar donde el tópico se rompe. No es ni Europa ni América ni África: es el eco que las une. Es el punto donde el Atlántico piensa.

  • Related Posts

    Propiedad y poder en equilibrio

    Gloria Sánchez Hay frases que no describen una intención: la inauguran. “Por las buenas o por las malas” no es solo un exabrupto; es un programa. Y cuando lo pronuncia el presidente de la potencia que, para bien y para…

    Un llamamiento desde el socialismo por la lectura en 1926

    Eduardo Montagut El 7 de octubre de 1926 se celebró por primera vez en España el Día del Libro, una fecha que luego se cambiaría al 23 de abril, que es la que tenemos nosotros. Al parecer, la idea primera…

    One thought on “¿Por qué Canarias no cabe en un tópico?

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    ARTÍCULOS

    Sobre la cuestión de Gaza y la “provincialización de Europa”

    Sobre la cuestión de Gaza y la “provincialización de Europa”

    La muerte de Valle-Inclán: cuando el esperpento cerró los ojos

    La muerte de Valle-Inclán: cuando el esperpento cerró los ojos

    Benito Pérez Galdós, un gigante de las letras en su aniversario

    Benito Pérez Galdós, un gigante de las letras en su aniversario

    Galdós en el mitin del Jai-Alai el primero de mayo de 1910

    Galdós en el mitin del Jai-Alai el primero de mayo de 1910

    España, país de emigración

    España, país de emigración

    La Putinada, Cultura rusa bajo la sombra de la guerra

    La Putinada, Cultura rusa bajo la sombra de la guerra

    ¿Es lo mismo decir ‘Feliz Navidad’ que ‘Felices Pascuas’?

    ¿Es lo mismo decir ‘Feliz Navidad’ que ‘Felices Pascuas’?

    Fernando de los Ríos sobre Galdós en 1926: català/español

    Fernando de los Ríos sobre Galdós en 1926: català/español

    Pasteur entre los trabajadores cordobeses en 1923

    Pasteur entre los trabajadores cordobeses en 1923

    Reseña del volumen 37 de Isidora. Revista de estudios galdosianos

    Reseña del volumen 37 de Isidora. Revista de estudios galdosianos

    Encuentro con Saïd Benabdelouahad en la Universidad Hassan I de Settat

    Encuentro con Saïd Benabdelouahad en la Universidad Hassan I de Settat

    Benito Pérez Galdós y el billete de 1000 pesetas

    Benito Pérez Galdós y el billete de 1000 pesetas